
COSTOS FIJOS
Nuestros costos fijos, como el alquiler de la oficina, servicios básicos y el marketing digital, son estables y controlados. Esto da una base sólida que permite a ABC FINANZAS operar con estabilidad, independientemente de las fluctuaciones del mercado.
COSTOS VARIABLES


Los costos variables de ABC FINANZAS, como las comisiones en transacciones, dependen del nivel de actividad con nuestros clientes. Esto significa que estos costos solo aumentan cuando la empresa crece, lo que permite una relación directa entre el éxito en ventas y los costos, sin riesgos financieros innecesarios.
COSTOS TOTATLES

La combinación de costos fijos y variables nos permite calcular con precisión el punto de equilibrio. Esto asegura que cada inversión rinda frutos y que la empresa esté preparada para aprovechar el crecimiento con seguridad y rentabilidad.
Aumento de Clientes y Ventas
Estimamos un crecimiento mensual en la base de clientes, respaldado por campañas de marketing digital y un enfoque en brindar un servicio personalizado. Este aumento generará ingresos constantes y reforzará la reputación de la empresa en el mercado local.
Control de Costos Fijos
Gracias a la estabilidad de nuestros costos fijos (oficina, servicios y marketing), podemos mantener una estructura financiera predecible, lo que nos permitirá destinar más recursos a la captación de nuevos clientes sin comprometer la rentabilidad.
Incremento en Ingresos por Costos Variables
A medida que aumenta la actividad comercial, se incrementan los costos variables relacionados con las transacciones, pero estos costos también elevan los ingresos, lo que contribuye a un margen de ganancia saludable.

PROYECCIÓN A 6 MESES
PUNTO DE EQUILIBRIO
Con una estructura de costos clara y controlada, estimamos que alcanzaremos el punto de equilibrio dentro de los primeros seis meses de operación. Esto significa que, a partir de ese momento, los ingresos cubrirán todos los costos, permitiéndonos generar beneficios netos y reinvertir en el crecimiento de la empresa.


FLUJO DE CAJA

En el mes 1, se toma la ganancia neta y se divide en dos partes iguales, invirtiendo el 50% en un Fondo Común de Inversión (FCI) y el otro 50% en un Plazo Fijo. Al llegar el mes 2, no solo se toma la nueva ganancia neta de ese mes, sino que también se suman los intereses que generaron las inversiones del mes anterior. Es decir, la ganancia neta del mes 1 más los rendimientos obtenidos se reinvierten.
Este mismo proceso se repite cada mes: se acumulan las ganancias netas de los meses anteriores junto con los intereses generados, y ese monto total se vuelve a dividir para seguir invirtiendo. Así, el capital va creciendo progresivamente con cada mes, potenciando tanto la inversión en el FCI, que se mantiene líquido, como en el Plazo Fijo, que ofrece mayor seguridad a largo plazo.
